DESPIDO POR CARTA, VERBAL O TÁCITO, Y SU IMPROCEDENCIA. INICIAMOS DESDE YA MISMO Y GRATIS SU IMPUGNACIÓN

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Todo empleado sabe, o debería de saber, que cualquier día puede tener que enfrentarse a la desagradable experiencia de ver extinguida su relación laboral, y de quedarse en la calle, de la noche a la mañana.

La extinción del vínculo laboral, de forma unilateral del empresario, y contra la voluntad del trabajador, implica necesariamente la pérdida del puesto de trabajo y del empleo, así como dejar de percibir salarios, y de cotizar en la seguridad social, pasando a situación de baja y de paro, y si se tiene suerte cobrando la prestación correspondiente.

Asimismo, el acto extintivo puede adoptar múltiples formas:

-Cumpliendo las formalidades necesarias, esto es, con entrega de comunicación escrita o carta, lo que no supone que la decisión de la empresa sea justa y correcta conforme a derecho. Se trata de los casos de los despidos disciplinarios (por presunta falta o infracción del trabajador) y objetivos (por causas económicas, organizativas o de producción), y de extinciones por fin de obra o servicio. La forma escrita no implica la procedencia del despido, pues ello dependerá de que la medida tomada por la empresa sea justa, adecuada y conforme a derecho. En caso contrario, la impugnación por parte del trabajador, en caso de obtener éxito, le dará derecho, bien a ser readmitido en la empresa con cobro de los salarios dejados de percibir, bien al percibo de la máxima indemnización legal que le corresponda.

-Sin cumplir las formalidades, lo cual suele manifestarse en formas tales como, cuando el empresario le dice al trabajador que se vaya a casa y que no vuelva más (despido verbal), o cuando el trabajador es dado de baja en el régimen general de la seguridad social sin previo aviso o cuando se encuentra con que su empresa ha cerrado (despido tácito). En estos casos, el mero incumplimiento de la forma escrita ya suele llevar aparejada la declaración de improcedencia.

Además de las formas de despido individual descrito, también existen despidos colectivos, en ocasiones tramitados mediante expedientes de regulación de empleo (los temidos ERE).

En cualquiera de los casos expuestos, lo básico es nutrirse de un excelente asesoramiento, como el que se le puede ofrecer desde HL ADVOCATS, en dónde somos expertos en en este tipo de reclamaciones. Resulta primordial, igualmente, reaccionar con celeridad, pues el plazo para impugnar una decisión extintiva es muy corto (20 días), y los peores casos puede perderse el derecho a ejercer la acción (caducidad).

 

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